Por ser lunes, considerando que la semana recién comienza, no está nada mal. El nivel de agresión en la dirigencia política, desde la cabeza misma del Poder Ejecutivo para abajo, pasando por el espectro de la oposición, es tan bajo que da verguenza.
La Presidenta criticó a los legisladores de la oposición por impulsar cambios en la Ley de Cheques, cuestionando a "quienes fueron gobierno en el pasado" y advirtiendo que "por administrar de esa manera, el país se fue al caño".
Mauricio Macri, más circunspecto, advirtió a su otrora aliado Francisco De Narváez que "tiene un impedimento legal" para ser candidato (es colombiano de origen) y le recordó que además "tiene un compromiso con la provincia de Buenos Aires" por haber sido electo diputado en los últimos comicios.
El gobernador bonaerense, Daniel Scioli, aseguró estar "podrido" de que el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, no "haga algo" para "cumplir con la ley de Basura", y se quejó de que el funcionario capitalino "le echa la culpa a los demás y nunca se hace cargo".
"Chiche" Duhalde dijo que esta oposición "está atada con alfileres" (ni eso siquiera, diría yo...) y "Lilita" Carrió le contestó que "esta oposición fue votada, no hay otra, es la que hay".
Y sí, es así, no hay otra. Esta dirigencia política es la que tenemos, estamos hartos de semejante agresividad mientras seguimos a la deriva, pero es lo que hay, viste?...

